EL PEQUEÑO GRAN MUNDO DE LITTLE BRIDGE

Little Bridge, una plataforma para que mi hijo aprenda inglés mientras juega y se divierte.

ADRIANA M. PACHÓN
Madre

Los padres de familia actuales estamos en busca de recursos y actividades que permitan a nuestros hijos aprender de una forma dinámica, creativa y divertida. Por eso me ha parecido muy interesante la estrategia que tienen en la clase de inglés de mi hijo de grado tercero, la cual consta de un libro de texto llamado Little Bridge, el cual viene acompañado de una plataforma www.littlebridge.com/ donde los estudiantes pueden reforzar, practicar y aprender mucho más acerca del segundo idioma.

La plataforma propone actividades específicas en las cuales los niños pueden practicar los conceptos que trabajan con su profesor en las clases o relacionar el vocabulario que ya conocen con nuevas palabras. El sistema de motivación de estas actividades me parece apropiado para niños entre 6 y 12 años, puesto que al realizar correctamente toda una actividad le dan una “medalla virtual”, y al completar un cierto número de medallas les dan una copa. Esto, de acuerdo con lo que he visto en mi hijo y sus compañeros, propone una competencia sana, que lleva a repetir varias veces las actividades para conseguir las medallas y copas, y sin darse cuenta, están desarrollando muy buenas habilidades en el segundo idioma.

También propone un ambiente completamente interactivo donde los niños pueden encontrar juegos, comunicarse con otros compañeros, no solo de su mismo colegio, sino también de colegios de otros países, siempre dialogando en inglés. Además tienen una mascota, un perro dálmata llamado Dómino, quien les enseña vocabulario, y está involucrado en las diferentes actividades que propone el sitio.

En general, el libro de texto y la plataforma trabajan de forma coordinada, a partir de la historia de un pueblito o ciudad llamada Little Bridge, donde hay diferentes personajes con características específicas, que los niños, con el tiempo y el trabajo de las actividades, reconocen como familiares.

Cada vez que veo a mi hijo jugando en la plataforma me siento contenta sabiendo que está aprendiendo mientras se divierte. De acuerdo con el proceso que ha llevado, puedo ver que este tipo de actividades traen muchos beneficios para su proceso de aprendizaje, pues en un reciente viaje que realizamos, pude ver cómo se desenvuelve frente a los retos que le impone el hecho de comunicarse en un idioma diferente al español.